10 Motores Pequeños Que Dieron Mucho Que Hablar

No hace falta un V8 con dos toneladas de coche alrededor para fabricar un motor con personalidad. Durante décadas, fabricantes japoneses y europeos demostraron que un motor pequeño puede ser ligero, sencillo, brillante, rabioso o directamente cabronazo cuando se coloca dentro del coche adecuado.

Motores pequeños de gasolina clásicos representados en un taller Old School

Y aquí está la gracia: un motor pequeño no tiene por qué impresionar por sus cifras absolutas. Puede hacerlo por su respuesta, por su régimen de giro, por su sencillez, por lo que pesa, por cómo entrega la potencia o por la máquina que tiene alrededor.

1. Honda B16

El Honda B16 es uno de los motores que ayudaron a convertir las altas revoluciones en parte de la cultura deportiva japonesa.

Con una cilindrada contenida, distribución variable VTEC y una capacidad para girar alto, demostró que un motor atmosférico relativamente pequeño podía ofrecer una personalidad muy marcada.

La clave no era solamente la potencia. Era la combinación entre régimen, respuesta, arquitectura y el coche ligero en el que podía trabajar.

2. Toyota 4A-GE

Si hablamos de motores japoneses pequeños con una historia enorme, el 4A-GE tiene que estar en la conversación.

Su asociación con el Toyota AE86 lo convirtió en una referencia dentro de la cultura JDM y de la conducción deportiva basada en el equilibrio.

Cuatro cilindros, cilindrada contenida, distribución de doble árbol y una filosofía que encajaba perfectamente con coches ligeros.

No necesitaba una cifra monstruosa para convertirse en leyenda.

3. Peugeot TU1

Y aquí entra un pequeño europeo que conocemos especialmente bien en el Taller Fénix.

El TU1 es un motor de gasolina de pequeña cilindrada utilizado en numerosos modelos del grupo PSA.

No nació para conquistar circuitos ni para aparecer en pósteres de adolescentes.

Nació para mover coches pequeños de forma sencilla y razonablemente eficiente.

Pero precisamente ahí está su interés: una mecánica compacta, sencilla y relativamente ligera puede convertirse en una base interesante cuando el coche que la rodea tampoco pesa una barbaridad.

El Peugeot 106 demuestra perfectamente esa filosofía.

4. Fiat FIRE

El nombre FIRE viene de Fully Integrated Robotised Engine, una familia de motores diseñada con una fabricación altamente automatizada en mente.

Los FIRE se convirtieron en una presencia habitual en pequeños utilitarios europeos.

Su éxito no se explica por una cifra espectacular, sino por una combinación mucho más terrenal: tamaño compacto, sencillez, costes contenidos y una enorme difusión.

Hay motores que se convierten en leyenda por correr.

Otros porque estuvieron en todas partes.

5. Renault Cléon-Fonte

El Cléon-Fonte representa otra época de la ingeniería europea.

Es una familia de motores desarrollada por Renault que permaneció durante décadas en diferentes aplicaciones.

Su arquitectura y su longevidad explican buena parte de su importancia histórica.

No todos los motores famosos tienen que ser de competición.

A veces la verdadera historia está en un bloque que sigue trabajando mientras varias generaciones de automóviles han desaparecido.

6. Ford Kent

El Ford Kent es otro ejemplo de cómo una arquitectura sencilla puede tener una vida extraordinariamente larga.

Este pequeño cuatro cilindros apareció en numerosos modelos europeos de Ford y también tuvo presencia en competición y preparación.

La sencillez mecánica favoreció su mantenimiento, modificación y adaptación a diferentes aplicaciones.

Cuando un motor es fácil de entender, también resulta más fácil para un preparador descubrir hasta dónde puede llevarlo.

7. Toyota 1.6 4A-GE 20V

Dentro de la propia familia 4A-GE hubo evoluciones que llevaron todavía más lejos la filosofía del pequeño motor atmosférico de altas revoluciones.

Las versiones 20V incorporaron soluciones como cinco válvulas por cilindro y sistemas de admisión individual en determinadas configuraciones.

El resultado fue una mecánica con una personalidad muy diferente de la de un motor grande diseñado para entregar fuerza desde abajo.

Más revoluciones.

Más respiración.

Más ruido de admisión.

Más ganas de seguir subiendo.

8. Honda D16

El D16 demuestra que dentro de una misma marca no hace falta buscar siempre la versión más extrema para encontrar un motor interesante.

La familia D16 utilizó distintas configuraciones a lo largo de los años y apareció en numerosos modelos Honda.

Su importancia está también en demostrar cómo una arquitectura relativamente pequeña puede servir para usos muy diferentes: desde un utilitario hasta un modelo con aspiraciones deportivas.

9. Peugeot XU5

El XU5 representa una generación anterior dentro de Peugeot y Citroën, con motores de gasolina de cilindrada contenida que tuvieron una amplia utilización.

En distintas versiones y aplicaciones, la familia XU dejó una huella importante en la mecánica europea.

Y vuelve a aparecer la misma idea: un motor no necesita ser gigantesco para tener historia.

Necesita estar bien integrado en el coche y cumplir correctamente con aquello para lo que fue diseñado.

10. Renault 5 Alpine

El pequeño motor del Renault 5 Alpine es un buen ejemplo de lo que ocurre cuando un fabricante coge un utilitario ligero y empieza a trabajar seriamente sobre su mecánica.

El resultado no depende solamente del motor.

El peso del coche, la transmisión, la suspensión y la forma de entregar la potencia forman parte del conjunto.

Y ahí aparece una de las grandes lecciones de los pequeños motores deportivos:

la potencia aislada cuenta menos cuando el coche entero está bien planteado.

¿Qué Tienen En Común?

No todos estos motores fueron diseñados para lo mismo. No todos tienen la misma arquitectura, la misma cilindrada ni la misma filosofía.

Pero muchos comparten algo importante: fueron utilizados en coches relativamente compactos y demostraron que una mecánica pequeña puede tener mucho carácter cuando existe equilibrio entre motor, peso, transmisión y chasis.

Ahí está una de las razones por las que los coches ligeros pueden resultar tan especiales.

No necesitan ganar la guerra de las cifras.

Necesitan aprovechar bien lo que tienen.

Pequeño No Significa Insignificante

La historia del automóvil está llena de motores pequeños que hicieron muchísimo más de lo que su cilindrada parecía prometer.

Algunos destacaron por sus revoluciones.

Otros por su sencillez.

Otros por su resistencia.

Otros porque terminaron montados en coches que se convirtieron en auténticas leyendas.

Y algunos simplemente porque demostraron que cuando quitas peso, reduces complejidad y haces que todas las piezas trabajen juntas, no necesitas una apisonadora para divertirte.

Abre Otra Puerta Del Taller

Si quieres descubrir por qué esa combinación entre poca masa, respuesta y equilibrio puede hacer que un coche pequeño se sienta mucho más rápido de lo que indican sus números, la siguiente puerta del taller está preparada.

Cuando El Motor Pequeño Se Niega A Ser Pequeño

Un motor con pocos centímetros cúbicos puede esconder bastante mala leche. Pero cuando empiezas a mirar más allá del bloque aparecen otras piezas del puzzle: kilos, chasis, transmisión y la forma en que todo trabaja junto. Si quieres seguir tirando del hilo, por aquí continúa el camino.